Peace Maker Kurogane
La historia tiene lugar unos años anteriores a la Era Meiji (1864), en la cual va a desencadenarse ciertos momentos decisivos para Japón en donde las personas leales al shogunato Tokugawa y los reformistas partidarios del emperador están confrontados y dividen el país. Existe un grupo de samuráis, el Shinsengumi, cuyo cometido es el de preservar el orden dentro de Kyoto.
Tetsunosuke Ichimura, un joven de quince años, decide unirse al Shinsengumi para vengarse del clan Choushuu debido a un trágico suceso ocurrido en su infancia.
Tetsunosuke es el protagonista de la historia y su deseo de venganza es el motivo que le lleva a incorporarse al Shinsengumi. Sin embargo, durante buena parte de la serie veremos cómo desempeña sus labores como sirviente de Hijikata, segundo al mando del Shinsengumi.
Precisamente esta faceta es una de las razones por las que la serie se aleja bastante de lo que inicialmente podría esperarse de una historia protagonizada por samuráis, dejando las peleas con katanas en un segundo plano.
La animación cumple correctamente con su cometido, aunque no es un apartado que destaque especialmente dentro de mi valoración de la serie.
La banda sonora acompaña correctamente a la serie y contribuye a ambientar la historia, aunque no es uno de los aspectos que más destaco en mi opinión.
- Algunas situaciones y escenas de comedia consiguen arrancar unas cuantas risas.
- Los momentos de drama y determinadas situaciones tensas aportan algo de variedad.
- Los últimos capítulos resultan más interesantes cuando Tetsunosuke empieza a tomar algo más de acción.
- La trama avanza muy poco durante buena parte de la serie.
- La falta de combates y el enfoque en el trabajo de Tetsunosuke como sirviente hacen que resulte pesada y algo aburrida.
- Las peleas con katanas quedan relegadas a un segundo plano durante la mayor parte de la historia.
Me interesan bastante las historias de samuráis y todo lo acontecido en esa época, pero desgraciadamente esta serie no ha sabido transmitirme alguna emoción. Se me hizo pesada y algo aburrida porque no avanza en la trama y casi no hay combates. Se ve que está más enfocada en la comedia, aunque no considero esto como un factor negativo, ya que algunas escenas me hicieron soltar unas cuantas risas. También hay ciertos momentos de drama y alguna situación tensa, pero aparte de esto no hay nada más que destacar. Ya en los últimos capítulos es cuando el protagonista toma un poco de acción y veremos algo más interesante. De todas maneras, nos pasaremos la mayoría de la serie viendo trabajar a Tetsunosuke como sirviente de Hijikata, segundo al mando del Shinsengumi, así que las peleas con katanas van a pasar a segundo plano y casi no van a formar parte de esta historia.
2 comentarios
No podría estar más de acuerdo. Mientras esperaba a que pasara algo en los siguientes episodios me iba imaginando que la serie iba encaminada por el mismo camino. Así que al final terminó en eso que has comentado, una historia basada en las experiencias cotidianas de la vida de los personajes.
¡Un saludo!