Bakumatsu Rock
Ambientada en la era Bakumatsu, que comprende los últimos años del periodo Edo, la historia se desarrolla cuando el shogunato Tokugawa llega a su fin. Este shogunato utiliza canciones tocadas por los ídolos del Shinsengumi para lavar el cerebro de las personas y así subyugar al país y a su gente.
Se considera una ofensa en la capital escribir o cantar canciones que no sean una «Canción celestial». A raíz de esto, Ryoma Sakamoto y otros rockeros se rebelarán con su rock'n'roll por la libertad y la justicia.
Tenemos a un protagonista con el objetivo de que algún día su música sea escuchada. Sin embargo, los personajes no destacan especialmente por su presencia ni por su personalidad.
También veremos a unos miembros del Shinsengumi haciéndose pasar por celebridades, que tendrán al público femenino a sus pies, gritando de emoción.
La animación es colorida y brillante, pero no destaca en nada más.
La música es uno de los elementos principales de la serie, aunque la forma en la que se presenta en algunos momentos resulta demasiado exagerada y absurda.
- La animación es colorida y brillante.
- La propuesta de utilizar el rock'n'roll como forma de rebelión.
- Algunos momentos absurdos terminan provocando unas buenas carcajadas.
- La trama carece de sentido y resulta absurda.
- Los personajes no tienen presencia ni personalidad.
- Algunas situaciones son tan exageradas que terminan perdiendo todo el sentido.
Es una serie muy ridícula y aburrida: viendo los primeros capítulos te vas dando cuenta de que no tiene sentido alguno. Tenemos un protagonista con el objetivo de que algún día su música sea escuchada, pero si esperamos una serie con buena trama hay que olvidarse y resignarse por completo, porque carece de ella.
La animación es colorida y brillante, aunque salvo eso no destaca en nada más. Lo que más recordaré son algunos momentos completamente absurdos, como aquel en el que su pasión por la música aumenta hasta el punto de desnudarse y sacar sus instrumentos por arte de magia. No tiene ningún sentido, pero me causó unas buenas carcajadas.
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